Etiquetas

, , , ,

Atada está a la cama

una señorita  con mejillas coloradas.

Dos senos de fruta y su piel florecida.

Ni llora ni canta, ni duerme ni habla,

sólo espera complaciente a un hombre

que desate la correa de su cuello.

Mientras tanto lee los libros

que esconde debajo de la cama.

Anuncios