No sirve tu codicia para aumentar mi Imperio.

No sirven tus ojos vacíos para mi armada cabeza.

No sirve la entrega a tu causa perdida.

No sirve el talento en el estéril terreno.

No sirve ser alguien entre tantos que son lo mismo.

No sirve amar si todo se comercia.

No sirve la mano si eres sujeto.

No sirve la vida si piensas en servir:

No sirvas.

Piensa

-y mucho.

En el aire y su incierta presencia.

En que los amantes son más amantes después de que la lluvia cesa.

En el correo nocturno entre los pájaros, los niños y viejos.

En la mano dadivosa, los ojos girasol y la sangre de fiera.

En el fuego que consume y  refleja  nuestras  caras

asombradas del mundo que nos espera.

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